En España, todas las empresas que ejerzan una actividad económica están sujetas a una serie de obligaciones tributarias. Una de las más destacadas es el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Desde DPC en Ourense te explicamos sus aspectos clave para que cumplas con la normativa vigente sin contratiempos.
¿En qué consiste el Impuesto sobre Actividades Económicas?
El IAE es un tributo directo que grava la realización de cualquier actividad económica en territorio español. Su periodo impositivo abarca un año entero, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre. En caso de que el alta en la actividad se produzca a lo largo del año, el impuesto comenzará a devengarse a partir de esa fecha de inicio.
Esta figura fiscal se rige por la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, aprobada mediante el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, mientras que sus tarifas y disposiciones específicas se encuentran recogidas en el Real Decreto Legislativo 1175/1990, de 28 de septiembre.
El IAE es un tributo directo que grava la realización de cualquier actividad económica en territorio español

Tarifas del IAE
Las tarifas varían en función de la actividad económica que desarrolle la empresa, clasificándose en distintos epígrafes, cada uno con una cuota que puede ser fija o variable. Según la Agencia Tributaria, se agrupan en tres secciones principales:
Además de la actividad, otros factores como la ubicación geográfica o las dimensiones del local pueden influir en la cuota a pagar. Para saber el importe exacto que corresponde a tu pyme, te recomendamos consultar los epígrafes establecidos en las Ordenanzas Fiscales Municipales de tu municipio.
¿Quién está obligado a pagar el IAE?
Deben abonar este tributo todas aquellas entidades que:
- Tengan un importe neto de la cifra de negocios superior a un millón de euros.
- Realicen actividades económicas en España, independientemente de si están o no domiciliadas en el territorio nacional.
Exenciones en el pago del IAE
Las pymes con una cifra de negocios que no alcance el millón de euros no están obligadas a pagar el impuesto. No obstante, es importante presentar la declaración correspondiente para justificar la situación de exención.
Adicionalmente, quedan exentas:
- Entidades sin ánimo de lucro.
- Entidades locales y organismos públicos.
Modelos a presentar para el IAE
Para gestionar correctamente este impuesto, se deben presentar los siguientes modelos:
- Modelo 840: Declaración del IAE al darse de alta, baja o informar de cualquier variación.
- Modelo 848: Comunicación del importe neto de la cifra de negocios.
- Modelos 036 y 037: Determinan todas las actividades económicas que lleve a cabo la empresa. En función de los epígrafes consignados, se calculará la cuota a ingresar.
Diferencias entre el IAE y el CNAE
Aunque a menudo se confunden, el IAE y el CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas) no son lo mismo. El CNAE es un código estadístico que clasifica las actividades económicas y no conlleva obligaciones fiscales directas. Por su parte, el IAE es un impuesto que sí genera obligaciones de pago y se basa en la actividad real de la empresa.
Si tienes alguna duda sobre algún aspecto fiscal puedes contactar con nosotros.
Otros factores como la ubicación geográfica o las dimensiones del local pueden influir en la cuota a pagar